Conforme las instituciones se consolidan y en las democracias modernas, se abren los espacios para que la sociedad reclame su derecho de saber qué logra específicamente el Gobierno con los recursos públicos y con qué eficiencia alcanza sus objetivos.

La entrega de presupuesto al servidor público supone que este buscará cumplir con dos condiciones: 1) orientar esos recursos hacia los efectos -o los resultados -de mayor rendimiento social; y 2) aplicar los recursos en el proceso productivo más eficiente posible. Un servidor público haría lo correcto al elegir como efecto “niños vacunados” por sobre “calles libres de baches”; en una segunda instancia haría lo correcto si escoge adquirir las vacunas en una compra consolidada que garantice un buen descuento en el precio por sobre la alternativa de que las clínicas y hospitales adquieran individualmente sus propias vacunas.

En los países con mayor cultura de “rendición de cuentas” se han desarrollado un conjunto de principios y prácticas que han recibido le denominación de “Presupuesto por Resultados”. Su instrumentación requiere un diseño capaz, un liderazgo efectivo y un determinado  desarrollo institucional.

No obstante lo anterior, la idea general detrás de estas técnicas es bastante simple: que los gobernantes expliquen a qué efecto o resultado, importante para la sociedad, destinan los recursos del contribuyente –esto en oposición a simplemente explicar qué proceso burocrático pagan; que esta explicación esté en un idioma claro, breve y directo; sin repeticiones ni adornos y, particularmente, sin términos o conceptos que no sean claros para la generalidad de las personas; y que propongan un indicador pertinente para medir qué tanto se logra el resultado importante para la sociedad con los recursos descritos.

Quántica tiene más de una década trabajando formalmente con proyectos de Presupuesto por Resultados. Un gran número de los planteamientos de Quántica han sido centrales en la evolución del presupuesto federal en los años recientes. Si bien muchos otros no han encontrado traducción práctica aún, en su conjunto indican el camino que habrá de seguirse en los años por venir.

Los Socios Directores de Quántica, además de contar con una sólida trayectoria académica, acumulan una vasta experiencia en los más diversos sectores del servicio público en destacados cargos. Esta experiencia es fundamental para plantear estructuras e indicadores que, en ausencia de ésta, hacen que suplan esta experiencia de primera mano con estudios y aproximaciones. El diseño y el ejercicio directo de algunas de las más importantes las políticas públicas les permiten plantear propuestas con alta viabilidad política.

En síntesis no existe en México una mejor opción para diseñar el proceso evolutivo hacia un Presupuesto por Resultados, tanto en los distintos niveles de gobierno como en las diferentes dependencias y entidades, que Quántica.

As institutions strengthen in modern democracies, societies claim their right to know what the Government is pursuing with public money as well as about the efficiency with which it is reaching its objectives.

When the public servant is assigned a budget, it is assumed that he will seek to fulfill two conditions: 1) to direct the resources towards those goals more important to society and 2) to select the most efficient amongst the different ways in which those goals can be reached. A public servant would be right to choose the result “vaccinated children” over “pothole free streets”; secondly, he would do the right thing if he were to choose to buy all the vaccines in one large purchase that guaranteed a lower price, over the alternative of having clinics and hospitals purchase their own vaccines.

In countries with a stronger culture of accountability a set of principles and practices has been developed that has been termed “Results Based Budget”. Its implementation requires a judicious design, an effective leadership and a certain degree of institutional development.

Nevertheless, the general idea behind these techniques is quite simple: that rulers explain to what effect or result (important to society) associates to each of the major spending categories of the taxpayer’s resources, as opposed to simply explaining which bureaucratic process they pay; that this explanation is given in clear, brief and direct language, with no repetitions or embellishments and, especially, with terms and concepts that are understood by regular people; and, finally, that they propose a relevant indicator to measure the extent to which the referred important result is achieved.

Quantica has formally worked on Results Based Budgets for over a decade. A great number of Quantica’s proposals have been central to the evolution of the federal budget in recent years. And while many other proposals have not yet found full practical implementation, they all lie along the road that will have to be followed in the next several years.

Quantica’s managing partners have solid academic experience as well as vast experience in the most diverse sectors in prominent public offices. This first hand experience is fundamental for proposing frameworks and indicators for the public sector; without this experience a functional dimension and its indicators would be little more that literary research. The participation of Quántica´s partners in some of the most important public reforms of the last decade allows them to make politically feasible proposals.

In brief, there is no better option than Quántica for aiding the authorities of the federal, state or municipal level, as well as those in charge of Agencies and Public Enterprises, carry out a plan towards a Results Based Budget.